La descentralización paralela en Panamá fue un esquema irregular mediante el cual fondos públicos destinados a municipios y gobiernos locales fueron manejados por estructuras no oficiales y paralelas durante el gobierno de Laurentino “Nito” Cortizo. A través del sistema SCAFID de la Contraloría, se identificaron pagos legales e ilegales que revelaron corrupción, clientelismo y malversación, destacando serias deficiencias en los controles institucionales y generando críticas por falta de transparencia y rendición de cuentas.





